Icono del sitio BI-Spain.com

El fin del IDE tradicional: JetBrains presenta Air para gobernar el desarrollo agéntico

La IA puede generar código. Sin embargo, las organizaciones siguen siendo responsables de desarrollar software. Aunque el desarrollo impulsado por agentes está transformando la forma en la que se crea software, no ha cambiado el coste de equivocarse.

Con esta premisa, la tecnológica JetBrains ha presentado JetBrains Air, un sistema abierto y coherente de productos para desarrolladores, equipos y organizaciones, diseñado para dar respuesta a los retos que plantea el desarrollo de software en la era de la IA agéntica.

Durante los últimos seis meses, la compañía ha experimentado de forma pública con nuevos entornos de desarrollo agéntico y ha ampliado las capacidades de JetBrains Central, incorporando funcionalidades como contexto compartido, agentes en la nube, automatizaciones, herramientas de gobernanza y control de costes asociados a la IA para equipos y organizaciones.

“JetBrains Air reúne ahora todas estas capacidades en un único sistema de productos que funciona tanto dentro como fuera de los IDEs de JetBrains. Se trata de una propuesta multiservicio y multiplataforma en la que cada producto resuelve una necesidad específica, pero en la que todos ofrecen un mayor valor cuando funcionan conjuntamente”, afirma Kirill Skrygan, CEO de JetBrains.

La iniciativa representa una ampliación significativa del ámbito para el que JetBrains desarrolla sus soluciones. Durante los últimos 26 años, la compañía ha centrado principalmente sus esfuerzos en el puesto de trabajo del desarrollador individual. Con Air, el foco se amplía hacia el sistema más amplio en el que el trabajo impulsado por agentes se inicia, ejecuta, coordina, revisa y gobierna.

Aunque los IDEs continúan siendo una pieza fundamental para el futuro de la compañía, JetBrains considera que la etapa en la que todo el sistema de desarrollo de software podía concentrarse en una única ventana está llegando a su fin. Como parte de esta evolución, la experiencia fundamental de desarrollo agéntico se incorpora directamente a los IDEs de JetBrains para proporcionar a los desarrolladores profesionales un entorno en el que puedan trabajar eficazmente con agentes, al tiempo que comprenden, modifican y verifican el código resultante.

JetBrains Air se construye sobre una convicción central: el futuro del desarrollo agéntico será multivendor. Ningún modelo, agente o servicio será la mejor opción para todos los desarrolladores, equipos o tareas.

De un producto a un sistema abierto de productos

Esta visión tiene una consecuencia práctica: JetBrains Air no puede limitarse a ser otro agente o un nuevo entorno de desarrollo. Debe conectar productos destinados al trabajo individual, la coordinación de equipos, la gobernanza organizativa, el contexto compartido y la automatización de procesos, manteniéndose al mismo tiempo abierto a las herramientas y agentes que los desarrolladores elijan utilizar, incluidos aquellos creados por terceros.

Actualmente, JetBrains Air integra:

Asimismo, Junie, el agente de programación de JetBrains para el desarrollo profesional de software, estará presente en todas las superficies de Air.

Air en los IDEs de JetBrains proporciona a los desarrolladores un entorno para dirigir agentes y verificar sus resultados utilizando la inteligencia de código de JetBrains. Air Teams transforma la actividad individual de los agentes en flujos de trabajo coordinados a nivel de equipo. Air Governance convierte esa actividad en algo visible, gobernable y sujeto a responsabilidad dentro de toda la organización.

Sin embargo, un sistema abierto no puede limitarse únicamente a los productos de JetBrains. El estándar Agent Client Protocol (ACP) establece una forma común de conectar un IDE con toda la infraestructura de un agente, incluyendo su planificación, lógica, herramientas, enrutamiento de modelos y capacidades de observabilidad. A través de ACP Registry, los desarrolladores pueden descubrir y ejecutar un número creciente de agentes compatibles mientras continúan trabajando dentro de los IDEs de JetBrains.

Air Governance está diseñado para ampliar la visibilidad y la gobernanza de costes a través de diferentes proveedores y herramientas en las que se desarrolla el trabajo agéntico. Esto permite que los desarrolladores elijan el agente, modelo o servicio más adecuado para cada tarea sin obligar a las organizaciones a renunciar al contexto, la visibilidad o el control.

En conjunto, los productos que forman JetBrains Air permiten que el trabajo fluya entre desarrolladores, agentes, herramientas y entornos sin perder el contexto ni los mecanismos de control que lo rodean.

La adopción individual avanza más rápido que la infraestructura organizativa

Desde marzo, los productos de JetBrains han evolucionado de forma significativa, al igual que la comprensión de lo que requiere el desarrollo agéntico.

Los desarrolladores están adoptando agentes más rápido de lo que las organizaciones son capaces de construir la infraestructura necesaria a su alrededor. Las capacidades de los agentes han avanzado y distintos modelos y agentes han demostrado ser útiles para diferentes tareas. Sin embargo, el contexto, la coordinación, la gobernanza y la gestión de costes que los rodean no han evolucionado al mismo ritmo.

Para muchos desarrolladores, los agentes ya están aportando valor práctico. A nivel organizativo, sin embargo, resulta mucho más difícil demostrar su impacto económico. Los costes aparecen en otros ámbitos: revisión, retrabajo, seguridad, infraestructura y gasto.

¿Qué agentes pueden acceder al código de la empresa? ¿Dónde pueden ir los datos? ¿Qué resultados requieren revisión humana? ¿Qué ocurrió mientras un agente trabajaba de forma remota? ¿Quién aprobó el cambio resultante y cómo se verificó?

La fragmentación a este nivel no es solo una molestia. Hace que el desarrollo de software sea más difícil de comprender, medir y gobernar precisamente en el momento en el que una parte cada vez mayor del trabajo está siendo delegada.

El cuello de botella se desplaza con el trabajo

El código que es claramente incorrecto suele detectarse con rapidez. Esa parte del sistema sigue funcionando. El problema más complejo es el código que es casi correcto: parece razonable, supera una revisión superficial, pero incorpora una suposición errónea o una inconsistencia arquitectónica que no se manifestará hasta que corregirla resulte costoso.

“Asumiendo que los agentes asumen una mayor parte de la ejecución, el cuello de botella deja de estar en producir cambios y pasa a estar en comprenderlos, verificarlos y asumir la responsabilidad sobre ellos. Generar código resulta más barato, pero verificarlo resulta más costoso. Iniciar actividad mediante agentes es cada vez más sencillo, pero coordinarla, auditarla y explicarla se vuelve más difícil”, declara el CEO. “Y aunque el trabajo pueda delegarse, la responsabilidad no. Un agente no recibirá una llamada a las tres de la madrugada cuando algo deje de funcionar. La responsabilidad sobre lo que se entrega sigue perteneciendo a las personas y organizaciones que lo entregan”.

Por este motivo, el control se vuelve más difícil, no más sencillo, a medida que la IA mejora. Un modelo más capaz puede producir mejores resultados, pero no establece políticas organizativas, no preserva la trazabilidad, no proporciona visibilidad sobre los costes ni decide quién asume la responsabilidad de un cambio.

El futuro es multivendor

La compatibilidad con múltiples proveedores es un principio de diseño fundamental de JetBrains Air y está definiendo la manera en que el sistema se está construyendo desde el principio.

JetBrains no cree que este mercado vaya a consolidarse a corto plazo. Los modelos destacan en tareas diferentes y las clasificaciones cambian cada pocos meses. Los equipos dentro de una misma empresa ya están tomando decisiones distintas y, a menudo, tienen motivos para hacerlo. Estandarizar hoy un único proveedor de IA significa asumir un compromiso de varios años en un mercado que no tendrá el mismo aspecto el próximo trimestre.

“Mantener abiertas las opciones es lo más razonable. El problema es el coste que tiene actualmente esa apertura. Cada nuevo modelo, agente o servicio que incorpora una organización reduce un poco más la visibilidad sobre su propio trabajo de desarrollo. El contexto no se traslada entre herramientas. No es posible atribuir el gasto. Las políticas deben reconstruirse para cada servicio”, afirma el CEO.

“Las organizaciones no deberían tener que elegir entre utilizar las mejores herramientas disponibles y comprender lo que ocurre dentro de sus equipos de ingeniería. Esa disyuntiva existe porque nada en la pila tecnológica actual se ha construido para situarse por encima de varios proveedores al mismo tiempo”, afirma Skrygan.

Este es el reto que JetBrains ha decidido abordar. La compañía desarrolla su propio agente y tiene la intención de convertirlo en una solución excelente. Sin embargo, JetBrains Air no exige a los clientes utilizarlo, y su estrategia no depende de qué proveedor de modelos encabece las clasificaciones este trimestre. JetBrains no tiene ninguna razón para hacer que el ecosistema sea más pequeño de lo que ya es.

Lo que sí puede ofrecer es un único lugar desde el que ejecutar, visualizar, gobernar y contabilizar el desarrollo agéntico a través de cualquier modelo, agente y servicio, tanto para el desarrollador como para el equipo y la organización.

La compatibilidad con múltiples modelos y agentes es el punto de partida, no la meta. Lo verdaderamente importante es lo que se construye por encima de ellos: contexto compartido, un único conjunto de políticas, una visión unificada de los costes y un registro de lo que ha sucedido, independientemente del proveedor que haya generado el cambio.

¿Por qué JetBrains?

La posibilidad de elegir entre múltiples proveedores resuelve solo una parte del problema. Los agentes también necesitan inteligencia de software fiable.

JetBrains aporta 26 años de inteligencia de ingeniería a este reto, ayudando a los desarrolladores a comprender la estructura y el comportamiento de software complejo, no simplemente a generar más código. Esa inteligencia de código determinista proporciona una base para que el trabajo agéntico sea más fiable, eficiente y comprensible entre diferentes modelos y agentes. La compañía está observando resultados prometedores al proporcionar a los agentes de IA acceso a esta inteligencia de código determinista.

Se trata de una ventaja económica además de técnica. Los agentes invierten tiempo y recursos en redescubrir información que ya existe dentro de la base de código. Un agente capaz de recuperar ese conocimiento resulta más económico y preciso que otro que tenga que reconstruirlo. Como esta inteligencia no pertenece a un único modelo, sus beneficios pueden extenderse a todos los agentes y servicios compatibles.

JetBrains también está atravesando la misma transición que muchas de las organizaciones para las que desarrolla sus productos: adoptando agentes internamente, rediseñando flujos de trabajo y analizando en qué casos las ganancias de productividad individual se traducen en una mejor entrega de software y en cuáles simplemente desplazan el trabajo a otra parte.

Próximos pasos

JetBrains Air evolucionará mediante una serie continua de lanzamientos. La compañía comunicará de forma explícita qué pueden utilizar los clientes en cada momento, qué funcionalidades entran en fase de vista previa y qué elementos forman parte de su visión a más largo plazo.

Con el tiempo, JetBrains Air ampliará su alcance hacia experiencias móviles y remotas, permitiendo a las personas iniciar, supervisar, revisar y continuar el trabajo agéntico a medida que este se desplaza entre distintos entornos. El objetivo no es reproducir el IDE en todas las superficies, sino poner el contexto adecuado y los mecanismos de control necesarios allí donde deban tomarse decisiones.

La compañía también incorporará la inteligencia de JetBrains a más flujos de trabajo agénticos. Esto incluye un contexto más rico procedente del código, la arquitectura, los repositorios, el comportamiento en tiempo de ejecución y el conocimiento organizativo, así como mejores formas de distribuir el trabajo entre desarrolladores, modelos, agentes y servicios.

Cada vez más tareas se activarán a partir de eventos en repositorios, programaciones y procesos de entrega de software, en lugar de requerir que un desarrollador abra un editor y lance una instrucción. JetBrains Air proporcionará la inteligencia, la supervisión y el control humano que estos flujos de trabajo requieren a través de distintas superficies y servicios.

JetBrains no anunciará futuros productos antes de que su alcance y disponibilidad estén claramente definidos. Con cada lanzamiento, la compañía explicará qué funciona, cómo se conecta con el resto del sistema y qué elementos permanecen en desarrollo.

Hacia dónde se dirige JetBrains Air

“Las empresas que tengan éxito en la adopción de la IA no serán necesariamente aquellas que generen más código o desplieguen más agentes. Serán aquellas capaces de ampliar la experimentación sin perder calidad, contexto, disciplina en costes ni comprensión humana”, afirma Kirill Skrygan, CEO de JetBrains.

JetBrains Air representa el compromiso de la compañía con esa realidad. La iniciativa amplía el alcance de JetBrains desde el entorno de trabajo del desarrollador hasta un sistema de productos que conecta desarrolladores, agentes, equipos y organizaciones.

“El objetivo no es generar más código. El objetivo es desarrollar software que desarrolladores, equipos y organizaciones puedan comprender, verificar y respaldar”, concluye.

Según Gemini lo más novedoso de esta nota de prensa es:

Más allá del habitual lenguaje de marketing corporativo que acompaña a cualquier lanzamiento de IA, en esta nota de prensa hay cuatro giros estratégicos y técnicos que representan una novedad real frente a lo que venían ofreciendo GitHub Copilot, Cursor o la propia JetBrains hasta ahora:

1. El reconocimiento de que el IDE tradicional ya no es suficiente

Históricamente, la tesis de JetBrains era que todo el ciclo de desarrollo ocurría dentro de una única ventana (su editor). Aquí la compañía admite abiertamente que ese modelo está agotado.
Al plantear que el trabajo de los agentes se ejecutará en la nube, activado por eventos en repositorios (webhooks, pipelines de CI/CD) o gestionado desde dispositivos móviles de forma remota, desacoplan la creación de software del acto físico de tener un programador sentado frente a un teclado. El IDE pasa a ser una consola de supervisión y validación, no la fábrica exclusiva donde se produce el código.

2. Estandarización abierta frente al jardín vallado (Agent Client Protocol)

Casi todos los actores actuales buscan atraparte en su ecosistema:
  • Microsoft/GitHub empujan sus propios modelos y extensiones en VS Code.
  • Herramientas como Cursor construyen bifurcaciones (forks) cerradas pensadas para su propio flujo.
Lo verdaderamente disruptivo aquí es el lanzamiento de un estándar abierto: el Agent Client Protocol (ACP) y su registro público (ACP Registry). JetBrains no te dice «usa obligatoriamente mi agente Junie», sino que crea un protocolo para que cualquier tercero pueda conectar agentes autónomos al entorno de trabajo. Es un movimiento análogo a lo que supuso el Language Server Protocol (LSP) de Microsoft en su momento: comoditizar la capa de conexión para competir en la capa de valor.

3. La IA deja de ser un problema de ingeniería y pasa a ser un problema de FinOps y gobierno

Hasta hace poco, la discusión sobre IA en desarrollo giraba en torno a la precisión: «¿qué modelo resuelve mejor este benchmark de Python?».
JetBrains pone el dedo en una llaga muy real para los CTOs y directores de ingeniería: el caos organizativo y financiero. La inclusión de Air Governance responde a problemas que hoy nadie tiene bien resueltos:
  • Trazabilidad: Saber qué agente remoto tocó qué archivo a las dos de la mañana y quién validó el merge.
  • Control de costes (multivendor): Atribuir el gasto cuando un equipo usa Claude 3.7 / 4 Sonnet, otro usa OpenAI y otro usa modelos locales.
  • Seguridad y permisos: Decidir qué partes del código propietario pueden ser ingeridas por agentes externos.
Convertir el IDE y su infraestructura en una herramienta de auditoría corporativa y control presupuestario es un ángulo de negocio puramente B2B que los editores convencionales no cubren.

4. Alimentar a la IA con análisis sintáctico determinista

Los modelos de lenguaje (LLMs) son probabilísticos: adivinan la siguiente palabra o función. Para entender cómo encaja una función en un proyecto de dos millones de líneas de código, un LLM suele requerir enormes ventanas de contexto (lo que dispara el coste en tokens y la tasa de alucinación).
La ventaja real que JetBrains pone sobre la mesa no es otro modelo de lenguaje, sino sus 26 años de árboles de sintaxis abstracta (AST) y motores de análisis estático. Si el agente no tiene que «adivinar» las dependencias de una clase porque el motor de IntelliJ se las entrega indexadas de forma determinista y exacta, el agente es:
  • Drásticamente más barato (consume menos tokens).
  • Significativamente más rápido y menos propenso a inventar métodos inexistentes.

La tesis de fondo

La novedad conceptual se resume en la frase del CEO: «Generar código resulta más barato, pero verificarlo resulta más costoso».
JetBrains deja de competir en la carrera por ver quién escupe más líneas de código por segundo y se posiciona como el árbitro: la capa de verificación, gobernanza y arquitectura que evita que una empresa se ahogue en deuda técnica generada por máquinas.
Salir de la versión móvil